Siempre hemos dicho que la lengua se mueve en un tiempo dado; va cambiando. Conforme van los acontecimientos, así se van introduciendo frases y palabras, ya sean neologismos o términos conocidos un tanto olvidados. El adjetivo “bienaventurado” ya es historia y sólo lo escuchamos en la iglesia cuando nos leen la Biblia; ahora decimos “felices los pobres porque de ellos es el reino de los cielos“. Tampoco manifestamos que los delincuentes son unos “impíos”, simplemente decimos que son malos. Pero nada de eso es contradictorio, es cosa de la dinámica de nuestra lengua, como en todas las demás.
Las cosas suceden en un momento determinado; sin duda alguna tienen causas que las promueven y consecuencias productos del hecho. Desde el 28 de junio de 2009 por cualquier situación se mete el tan trillado “antes, durante y después”. “El analista perico de los palotes afirmó que antes, durante y después de la Navidad habrá un enorme flujo de dinero”, “antes, durante y después de la toma de posesión habrá mucha seguridad”. Estos tres adverbios no siempre están bien aplicados por lo subjetivo del antes y el después; además de lo defectuoso en el abuso, pues en el último ejemplo bien se pudo haber asegurado que “en el tiempo cercano a la Navidad habrá un enorme flujo de dinero.
“Ingresar en la Universidad Pedagógica pasa por aprobar un examen de admisión”, “El aumento al salario mínimo pasa por lo que digan las partes involucradas“. Se ve que el “pasa por” se ha vuelto un verbo de moda desde mediados de año recién pasado. Nos hemos olvidado que los verbos más explícitos ayudan a aclarar mejor la información. Bien se puede afirmar que “ingresar en la Universidad Pedagógica depende de la aprobación del examen de admisión” o que “el aumento al salario mínimo obedece a lo que digan los involucrados”.
Hay dos yates para viajar a Islas de la Bahía. Un yate es un barco pequeño que sirve más que todo para recreo y no para carga. Pero nuestra gente confunde yate con ferri. Ferri es una nave que transporta vehículos y pasajeros, y regularmente enlaza dos puntos. En Nueva Orleans había (y creo que siempre está) un ferri llamado Creole Queen en el que la gente transportaba carros, motos, bicicletas sólo para recorrer el Misisipi de orilla a orilla. Antes hubo un ferri entre El Jaral y Pito Solo a orillas del Lago de Yojoa. De la Ceiba a Islas de la Bahía hay goletas y yates, no ferris. Más diríamos que esos yates que viajan a Utila y Roatán son pequeños barcos de pasajeros.
No sé de dónde algunos comunicadores sociales han sacado eso de “ropa vanguardista”. Algunos hasta hablan de “bodas vanguardistas”. El vanguardismo se define como el conjunto de las escuelas o tendencias artísticas, nacidas en el siglo XX, tales como el cubismo, el ultraísmo, el dadaísmo, estridentismo, etc., con intención renovadora, de avance y exploración. Tengo la impresión que nuestros cronistas sociales se quieren referir más que todo a la moda actual, pero no creo que sea referido a ese movimiento artístico. En esas mismas secciones de algunos periódicos también aparecen con frecuencia frases como “su familia le deseó felicitaciones”. Felicitación es la acción de felicitar. También es la nota con la que se felicita a la persona. Por consiguiente, se desean felicidades, no felicitaciones.
Nos gusta mucho la parla y no nos basta con la sencillez de la palabra para luego agrandar los términos sin necesidad. “No hubo actos delincuenciales”. Delincuencial es todo lo alusivo a la delincuencia, pero es más fácil el adjetivo “delictivo”. Lo mismo sucede con el sustantivo “posición” que ha originado “posicionar”, una novedad léxica extendida en el lenguaje periodístico cuyo uso resulta útil, como intransitivo pronominal, con el sentido de adoptar una determinada posición o actitud ante algo: “Los profesores se posicionaron con una actitud muy crítica ante la actitud del Gobierno”. Pero es innecesario y hasta superable usarlo como sinónimo de “colocar”. Es incorrecto decir que “el Olimpia se posicionó en el primer lugar” si lo correcto es que “se ubicó, o se colocó, en el primer lugar”.
1 comentario for "“Pasa por ofensivas diplomáticas”"
El próximo martes 16 de febrero se celebra en muchos países del mundo la fiesta de Carnaval. Hay ciudades como Río, Nueva Orleáns o Venecia que son famosas por la calidad de sus festejos, que hace que los visiten de todos los paises del mundo. Esto me hace preguntar la razón por la cual en Honduras se les llama carnavales a las fiestas patronales de algunas ciudades. Tal vez usted, lic Alvarado podría dar luz sobre el uso incorrecto de esta palabra. Carnaval es uno y se celebra desde hace varios siglos el último día antes de la cuaresma. Es decir el martes anterior al miércoles de ceniza como una dispensa que hacían los padres de la Iglesia para comer y beber antes de entrar en los cuarenta días de penitencia. No veo como se puede celebrar en junio, noviembre o cualquier otra fecha. Saludos
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