“Sería atípico que nevara en Honduras”, esto significa que ese fenómeno en este país es anormal, raro, extraño, fuera de los común. Pero el adjetivo de moda es atípico, cuyo significado es aquello que por sus caracteres se aparta de los modelos representativos o de los tipos conocidos. Por consiguiente, en el ejemplo que introduce este párrafo no cabe tal peculiaridad y habría que buscar otro: extraño, por ejemplo. Pero ahora lo de atípico se ha vuelto una novedad y sus equivalentes permanecen de baja.
Ente es otro sustantivo que se presenta con frecuencia en la lengua periodística y por extensión en las personas que tienen acceso a los medios de comunicación social. Ente es un concepto filosófico que señala lo que es, existe o puede existir. Por apócope de entidad, ahora ente es cualquier institución con personalidad jurídica, particularmente si se halla relacionada con el Estado: Conatel es el ente regulador de las comunicaciones en Honduras. Aunque ente sea sinónimo de entidad, parece que su significante es único y nadie se acuerda de organismo, empresa, firma, compañía, consorcio, corporación, sociedad, asociación.
A propósito de organismo, veamos primero qué significa órgano: persona o conjunto de personas que actúan en representación de una organización o persona jurídica en un ámbito de competencia determinado. Luego, organismo es un conjunto de órganos administrativos encargados de la gestión de un servicio de carácter público u oficial; es una estructura compleja cuya significado abarca tanto a las personas como a las oficinas y dependencias que lo componen. Conatel, la Corte Suprema de justicia, el Tribunal Superior de Cuentas son organismos. Pero un organismo puede caber dentro una institución. Una institución es un organismo que desenpeña una función de interés público, generalmete benéfico o docente. La Cruz Roja, el Cuerpo de Bomberos, las universidades, escuelas, colegios, la Policía son instituciones. En cambio, una organización es un grupo de personas regulado por normas en función de fines determinados; se refiere, pues, sólo al conjunto de individuos con objetivos en común. Los sindicatos, colegios profesionales, clubes deportivos, empresas comerciales son organizaciones; incluso los cárteles, o carteles, implican organizaciones.
Algo muy importante en cuanto a la identidad es la norma lingüística, es decir, ese conjunto de rasgos o reglas gramaticales que coinciden con el buen uso o empleo correcto de la lengua, que una determinada comunidad estima como propias y que se aceptan sin dificultad. Para el caso, en Honduras no somos leístas, pero por influencia, especialmente, de las iglesias, de los ibéricos, siempre uno que otro individuo dice nosotros le queremos; esa mujer le ama, independientemente si se trata de masculino o femenino. Le está dirigido al complemento indirecto: le compré una rosa; no les dieron el aguinaldo. También es válido para el objeto directo referido a personas: Dios le ama; les dejé con mi hermana. Pero nuestra norma, la hondureña, sólo admite el usos de le-les para el complemento indirecto (persona, animal o cosa que recibe el daño o provecho de la acción verbal); luego, para el complemento directo decimos Dios la ama o Dios lo ama; los o las dejé con mi hermana.
Y hablando de le y les, parece que nuestra gente no diferencia estos usos elementales. Leemos en los periódicos, revistas, ejemplos como En el Mario Rivas le dan atención a los enfermos de sida. Ese le alude a los enfermos de sida (que está en plural) y es evidente que el pronombre objetivo corresponde a les (ellos): En el Mario Rivas les dan atención a los enfermos de sida.
Otra confusión frecuente se presenta en las preposiciones hasta y desde. Yo trabajo hasta las cuatro de la tarde, me dijo un amigo. Comprendí que a las cinco él ya estaba en casa; pero la verdad es que él trabajaba desde las cuatro de la tarde hasta las ocho de la noche. Es sabido que hasta también se usa para expresar el término límite en relación con el tiempo, el espacio o la cantidad: Juan viene hasta el domingo, Tania llegó hasta mi casa; están pagando hasta mil lempiras por esa novela. En situaciones como me pagarán hasta noviembre podrá haber ambigüedad: me pagan el salario correspondiente al mes de noviembre o es el tiempo cuando recibiré mi pago. Para evitar esto, lo mejor será me pagarán en noviembre o me pagan el salario de noviembre, según sea el caso, y ya.